miércoles, 13 de enero de 2021

                 Me pregunto cómo habría sido la filosofía cartesiana si hubiera nacido en el siglo XXI.

                Lo que propone acerca de la dificultad de diferenciar entre sueño y vigilia cobra más sentido en el contexto de la realidad virtual, e incluso lo del genio maligno. No obstante, las inteligencias artificiales proponen un importante problema para sus ideas ya que, en cierto modo, los humanos somos “genios malignos” para las máquinas que creamos. Nos inventamos situaciones para ver cómo actuarían, sin que ellas sean conscientes de todo es falso. Sin embargo, si Dios es bondadoso, ¿por qué entonces nos permite manipularlas de tal manera? ¿En qué se basaría para afirmar que no somos inteligencias artificiales en una gigantesca simulación?

                Finalmente, los últimos avances científicos muestran la falsedad del mecanicismo, ya que algunos animales muestran autonomía a la hora de tomar decisiones, a veces, incluso, haciendo muestras de empatía.